Yo siempre he pensado que en la vida las cosas no pasan por casualidad, sino que todo tiene una razón y una finalidad. En el 2007 cuando me comunicaron que tenía cancer de mama además de una mala noticia, tuve la oportunidad de darme cuenta de lo afortunada que había sido hasta ese momento porque la vida se había portado muy bien conmigo y sentí dentro de mí la necesidad de devolverle a la vida algo de todo lo que la vida me había dado a mí hasta ese momento. También pensé que tenía tiempo y ganas de ayudar a otras personas y que egoístamente eso me iba a proporcionar mucha felicidad como así ha sido .
Y ocurrió que una persona a la que de vez en cuando ayudaba en este camino de ayudar al pueblo Turkana me citó en una cafetería de Madrid una tarde de Noviembre del 2008 para que conociera a dos seminaristas de la comunidad de misioneros que viven y ayuda en Turkana.
El encuentro duró aproximadamente media hora y esas dos personas fueron capaces de trasmitirme la situación de falta de recursos en general de la zona, comenzando por la falta del agua y terminando con la entrega de un documento del proyecto de la construcción de un colegio en un pueblo llamado Kokuro para 250 niños.
En el momento en el que esa persona me entregaba el documento yo sentí dentro de mí que ya tenía lo que había estado buscando durante un año y que esa persona había venido desde muy lejos a verme a mí y entregarme personalmente algo que se podría tocar y ver.
Cuando volvía a mi casa en el coche me sentía tan feliz que pocas veces he tenido un sentimiento de paz y felicidad como el que tuve en ese viaje de 20 minutos.
Así ocurrió y así te lo he querido contar porque me encantaría que tu sintieras lo mismo que yo siento ayudando a otras personas a tener más oportunidades sino las mismas que nosotros, respetando su cultura y tradiciones.
A través de este weblog vas a poder conocer los avances del proyecto, vas a conocer como son los turkanos, las personas que les ayudan conviviendo con ellos allí, y se lo podrás contar a tus hijos y a otras personas de tu entorno para que también puedan participar del proyecto.
El cáncer trajo un gran tesoro a mi vida, el Proyecto VITALA para hacer felices a muchas personas incluida a mí.
Silvia Florez

Llevo años buscando un proyecto en el que poder colaborar, pero tenía que tener una particularidad, que lo pudiera ver, tocar y vivir ! y lo he encontrado. Te lo quiero contar porque me encantaría que me ayudes a llevarlo a cabo y que lo hagas tan tuyo como yo siento que me pertenece a mi empujarlo. Silvia Florez